Trabajar en LOS40 me ha regalado muchos momentos muy inspiradores, la posibilidad de hacer proyectos y desarrollar ideas pioneras. De hecho llegué a esta casa justo hace 10 años, durante su 40 aniversario para poner en marcha Visual Radio, ¡¡¡la radio por fin se podía oír y ver!!!. Pero esa es otra historia.

Como responsable de Producto los ‘momentazos’ han sido muchos. Uno de los que me gustaría compartir sucedió en Rock In Rio 2010, una de las mejores coberturas que realizamos de un evento, ¡con la tecnología que teníamos en aquellos momentos! El germen del equipo que actualmente seguimos al frente del área digital de LOS40, armados con nuestras Blackberrys, mucho humor y muchas ganas, hicimos vivir a nuestros seguidores este evento a través de redes sociales y concentrando todos los elementos en un Tumblr.

Conocimos a todos los artistas -desde Guetta a Miley Cyrus cuando empezaba a mutar-, nos colamos en algunos camerinos -¿cómo olía el de Shakira?-, disfrutamos y vivimos la música en directo. Tanto, que hasta probé a emitir en directo tirándome desde la tirolina mientras actuaba Calle 13 en el escenario principal. Hacía Periscope antes de saber qué era Periscope…

“Ese mismo año, en diciembre, también me sucedió una anécdota muy curiosa. Estaba en el Palacio de los Deportes para la emisión del ‘streaming’ de los Premios 40 Principales y antes de comenzar el evento tenía un dolor de cabeza terrible sin nada con qué combatirlo.

La conexión a Internet y todo el equipo lo tenía instalado en las duchas de uno de los vestuarios y no había mucha gente por allí pululando. Salí por uno de los pasillos, luego pasé a otro, luego por otro, y así hasta que me encontré con un hombre al que le pregunté si sabía dónde estaba el botiquín. Me respondió en inglés que no me entendía, pero se interesó por lo que me pasaba, así que le empecé a contar que me dolía la cabeza, y me dijo que le acompañase. Abrió una puerta y, como diría Iker Jiménez, viví un momento paranormal: ¡Allí estaba Cher peinándose y preparándose para encandilar a todos!

Lógicamente no pude ni articular palabra. El tipo regresó con una botellita de agua y una pastilla (pastillón, mejor dicho) del tamaño de un tapón de una botella y me dijo que me la tragase, nada de masticar. Como estaba casi en estado de shock, me la tragué, agradecí y me marché. Para cuando regresé a las duchas/set digital… ¡Milagro! El dolor de cabeza había desaparecido por completo. ¡Qué maravilla! No sé qué tomé, pero si es lo que se toma la diva, se entiende todo. Y desde ese día pienso que voy a ser inmortal como la gran Cher.


Lourdes Moreno. Jefa de producto digital en Prisa Radio.