El concierto Básico 40 Opel Corsa de Fangoria, que se celebró el pasado 8 de junio en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, se convirtió en una gran fiesta de himnos encadenados, drama (del que tanto gustan el grupo y sus acólitos), futurismo, glamour, baile (muchísimo) y comedia.

Con un vestido curvilíneo negro que se convertía en beige en un costado para destacar el corazón (o, tal vez, un pecho), Olvido Gara, Alaska, comenzó el directo con un guiño a sus inicios y aquel divertidísimo ‘Mi novio es un zombie’ que cantaba cuando ella y Nacho Canut aún pertenecían a Alaska y Dinarama. Pero, eso sí, con una nueva intro oscura y tecnológica adornada por efectos luminotécnicos siderales, quizá para demostrar que aunque recorran el pasado, pueden seguir siendo, si quieren, los amos la modernidad.

Entre el público, delirio de saltos y palmas para celebrar a ese muerto viviente. ¿Y después? Una colección de lo más granado de la trayectoria de la banda, interpretado en su versión más nocturna y sofisticada (brillaron un trágico ‘Quiero ser santa’ y unos saltarines ‘Miro la vida pasar’ y ‘Dramas y comedias’). Y que se mezclaron con algunos de los hits de su nuevo álbum Canciones para robots románticos.

Sorprendió la euforia que despertaron los temas del último disco, que pese a su corta vida, han logrado hacerse un hueco entre los indispensables del repertorio de la banda. Por ejemplo, ‘Fiesta en el infierno’, que aún no ha salido en formato single (lo hará próximamente, prometió Fangoria) y que fue una las canciones más celebradas de la noche. O ‘Manual de decoración para personas abandonadas’. Y, por supuesto, esa certera ‘Geometría polisentimental’ que ha cautivado las listas de éxitos, a sus seguidores y al marido de Alaska, Mario Vaquerizo, quien confesó que era su favorita del nuevo álbum de su chica.

“Cuando nos invitaron a este Básico de LOS40, quisimos hacer una historia de vida. ‘Miro la vida pasar’ (que acababan de interpretar) fue nuestra primera canción que sonó en LOS40 y, tras una temporada en el infierno, y no me refiero al título de una canción, ‘Geometría polisentimental’ es la que suena ahora”, explicó Alaska.

Eran las 21.45 horas cuando Fangoria se despidió tras un final apoteósico (coronado por ‘Mil campanas’ y ‘A quién le importa’) y ante un público que no había parado ni un momento de bailar.