LOS40 vive un momento muy dulce. Acaba de renovar su imagen, sigue líder entre las radios musicales y encima está de celebración al cumplir 50 años de vida. Casi nada. Quién lo iba a decir allá por 1966 cuando nació en forma de programa para melenudos con las últimas novedades musicales de aquí y de fuera.

En cinco décadas a esta casa le ha dado tiempo a mucho: a ser una cadena, a dar el salto digital, a conquistar otros continentes y a convertirse en algo que va más allá de una radio. LOS40 es hoy ya una marca de entretenimiento multiplataforma y sobre sus retos, su trayectoria y el momento que vive habla Toni Sánchez, su actual director.

¿Cómo estás viviendo el 50 aniversario de LOS40?

Es una sensación curiosa porque he pasado por todas las etapas o por todos los lugares en los que respiras o vives LOS40. Primero como locutor, ya que mucha gente que trabajamos para esta marca empezamos locutando fruto de una pasión no sólo por la música, sino por la radio. De hecho, yo me dedico a la radio porque me gusta mucho la música, pero sobre todo porque siento pasión por la radio como medio de comunicación.

Así, he sido locutor, productor de programas, guionista, coordinador de áreas específicas, de programas, de emisora… He tenido la oportunidad después de meterme en el camino de la gestión, y trabajar más para otros. Al escoger este camino ya sabes que tienes que trabajar para los demás, para la marca y para que los locutores la hagan mucho más grande. De todo ello ha resultado que LOS40 sean lo que son ahora, la radio líder después de 50 años. Ni Apple lo ha conseguido.

 ¿Qué ingredientes crees que han sido los que han llevado a LOS40 a cumplir estos 50 años con éxito?

Creo que ha sido el empeño que ha tenido la marca, LOS40, de ser el altavoz de la música pop. LOS40 siempre han sacado lo que estaba de moda. Haciendo memoria sorprende mucho que veamos en las Listas de otras décadas a artistas como Camilo Sesto o Miguel Bosé. Sorprende hoy porque esta radio está poniendo ahora muchos éxitos internacionales o que parece que esté enfocada hacia otro lado. Sin embargo, eso es un error porque LOS40 siempre ha puesto los éxitos del momento, y si era Camilo Sesto, ponía Camilo Sesto.

De hecho, si hoy aparece un éxito de un artista que no esperabas en LOS40 es porque esta radio va a seguir siendo el altavoz de eso, de los éxitos. También hay que tener en cuenta que ahora las nuevas generaciones demandan mucho el sonido de artistas internacionales porque todo es ya globalizado.

¿Es LOS40 más prescriptora hoy de lo que era antes?

LOS40 ha sido siempre una radio prescriptora de éxitos, generadora de éxitos y altavoz de ellos. Todo eso ha hecho siempre 40. En la época actual, la diferencia es que hay muchos medios y por eso LOS40 a veces es prescriptora, y a veces es simplemente altavoz. Bueno, creo que prescriptora siempre lo  ha sido en realidad.

Ahora pretendemos recuperar esa esencia y que vuelva a ser más prescriptora. Hemos pasado unos años donde quizás esto ha brillado por su ausencia. Hemos probado durante algún tiempo que el locutor se quedase en un tercer plano y que no fuera tan relevante porque lo importante era sólo la música. Sin embargo, es verdad que a lo mejor tienes más oyentes, pero no eres tan relevante. Por eso, ahora como marca tenemos que buscar el equilibrio entre número de oyentes y relevancia.

 ¿Por qué es tan necesario ese equilibrio?

Porque siempre hemos sido relevantes. LOS40 es la radio en la que vas a buscar los éxitos, y también en la que vas a buscar que el locutor te cuente qué es lo que va a ser un éxito. Si perdemos eso nos convertimos en una radio impersonal. Nuestros competidores copian a LOS40 y así no asumen ningún riesgo. Nosotros, en cambio, sí queremos asumir riesgos y seguir siendo líderes.

Siempre en sintonía con el público

En LOS40 se establecen unas relaciones muy bonitas y siempre ha apoyado a muchos artistas, ¿es otra de las características de la marca?

Sí, sin duda. Lo que pasa es que hay un hecho que ha cambiado todo: la propia industria discográfica. Es decir, hace algunos años, cuando la industria estaba boyante, tenía mucho dinero y podía apostar por mucho producto nuevo. Producto hecho aquí, en España. Ahora ese producto, sin embargo, está muy medido. Una compañía, ya no puede arriesgar dinero y sacar 15 o 20 grupos al año, y que la selección natural haga que algunos suban y otros se queden en el camino. Ahora tienen que afinar mucho más, hacen sus propios estudios de mercado, y escoger a uno o dos como lanzamientos anuales. No puede arriesgar mucho más porque no tiene dinero para hacerlo.

Nosotros podemos estar cercanos a esos lanzamientos o descubrimientos, pero lo cierto es que hay menos que antes. Es verdad que en los 80 y 90 se apostó muchísimo por grupos como Héroes del Silencio o Mecano, por ejemplo. Ese generador que tenían las propias compañías ahora no existe y por eso salen menos artistas. Ahora que se dé un fenómeno como Auryn, más o menos consolidado, es difícil.

Esta casa ha estado siempre unida a los intereses del público y al fenómeno fan, del que ha sido testigo desde Camilo Sesto, Backstreet Boys o Justin Bieber, ¿no es así?

Sí, por ejemplo, con Justin Bieber, lo que quisimos desde el principio fue rescatar esos momentos New Kids On The Block o Backstreet Boys, que ya se dieron aquí y con los que también se cortó la Gran Vía. Queríamos recuperar que los artistas vengan a la radio. No que nosotros vayamos al hotel y hagamos una entrevista fría, insulsa, en un ambiente que no me gusta. Hay que volver a convencer a los artistas para que vengan.

¿Y por qué es tan importante?

Porque se crea un vínculo especial con el oyente de radio. De inicio, las fans están en la puerta esperando al artista con todas con medidas de seguridad necesarias, por supuesto, como siempre hemos hecho. Es decir, no salvaguardamos sólo al artista, sino también la integridad de las chicas y chicos que vienen con toda la ilusión del mundo. Si es necesario, montaremos una pantalla para que vean desde abajo. Inventaremos o reinventaremos lo que sea necesario porque es imposible subir a 300 o 400 personas. Es inviable, pero seguiremos siendo partícipes de ese fenómeno fan que siempre ha existido con Los Pecos, con Backstreet Boys y ahora con Justin Bieber, con Auryn, o con quien sea.

Hace unos días, en la celebración del Primavera Pop, donde presentamos nuestra nueva imagen, me encantó ver esas primeras filas de gente joven con carteles y pancartas. Eso no ha cambiado nada. Esa emoción por tener cerca a tu artista favorito es fantástica y no se debe perder nunca. Pero eso, voy a decir más, difícilmente lo está provocando ninguna otra emisora de radio que no sea LOS40.

Un futuro apasionante

Uno de los cambios más importantes en la historia de LOS40 es que ha dejado de ser una radio para convertirse en una plataforma, ¿ese es el futuro de LOS40?

Ahí es donde está claramente el futuro de LOS40, que empezaron siendo un programa de la SER que enseñaba a la gente joven la música pop. De ahí pasó a ser una emisora de radio, y luego una cadena de emisoras de radio que se estableció en España, y luego, con el tiempo, en Latinoamérica. Más allá de eso, ¿cuál es el futuro? ¿Seguir siendo una emisora de radio? Creo que no, creo que tiene que ser mucho más. Tiene que ser un medio de entretenimiento donde los programas deben ser espacios que pueden convivir en diferentes medios.

¿Cuál es el reto para los próximos años?

Tenemos que ser lo suficientemente hábiles para saber adaptarnos y hacer piezas atractivas para el entorno digital. Somos una empresa de contenido, de entretenimiento, y tenemos que ser capaces de colarnos en todos los canales de distribución, y no sólo en el medio radio. Los artistas y la industria discográfica están haciendo lo mismo y la música tiene que convivir en muchos sitios.

Al final, luchamos por una cosa fundamental, el tiempo. El tiempo es el todo. Si a lo largo del día el tiempo medio de nuestro oyente de radio es de 40 minutos, por establecer un número, deberíamos conseguir no pensar tanto en minutos de radio, sino en el tiempo que nuestro usuario o seguidor nos consume en diferentes plataformas. Ahí es donde todos tenemos que ponernos mucho las pilas.