Luis Merino  ha sido una figura clave para el éxito de LOS40. Ha trabajado más de tres décadas para llevar la música a cada rincón de España, primero como disc jockey, más tarde como director de la emisora y de Prisa Música. Con motivo de nuestro 50 AniversarioTony Aguilar estuvo charlando con él sobre radio, LOS40  y el comunicador más importante de esta cadena: Joaquín Luqui.

Desde los tiempos de El Gran Musical,  hasta su momento más feliz durante la inauguración del estudio Paul McCartney… Luis Merino repasa con Tony la vida de Luqui vinculada a la radio, su casa. Un locutor icónico, transgresor y encantador cuya única arma para seducir era la voz.  “Joaquín Luqui  para mí es un tipo sin el cual la radio no se entendería” pero… ¿qué haría hoy si aún fuera comunicador? Seguramente inventaría una jerga nueva (…) era un camaleón”, destaca Merino.

Paul McCartney, con Joaquín Luqui y Luis Merino en Los 40 Principales.
Luis Merino (derecha), junto a Joaquín Luqui y Paul McCartney el 9 de junio de 1989.

Antes de entrar a formar parte de la familia de LOS40 en radio Valencia, Merino nos habla así su primer contacto con Luqui: “Tuve la suerte de conocer a Joaquín cuando yo aún era un aficionado a la radio. Los domingos yo seguía El Gran Musical, donde ponían todas las novedades. Grababa el programa entero con un magnetofón”. Cuando por fin pudo estrecharle la mano en persona, recuerda que Joaquín le dijo: “qué organizado eres y qué discoteca te estás haciendo”.

 Sobre su figura prescriptora, una anécdota: “Un presidente mundial de una compañía discográfica decía que era él era el único que vendía discos en España (…) Era tal la fuerza de convicción que imprimía… Era seductor pero por si acaso era insistente”, destaca Luis Merino del que fuera su compañero y amigo. Quienes le conocieron destacan de él que se implicaba al máximo y que cuando le daba por una canción se emocionaba muchísimo. Además, era tímido, sí, pero también “un tipo genial que amaba la música y la radio más que a sí mismo”.

Fan de los artistas pero también fan de los fans, Joaquín Luqui se enfrentaba a las entrevistas con una pasión brutal. “Hay una anécdota no muy conocida. Él Fue a Nueva York para entrevistar a Mariah Carey. Ella, al salir del ascensor para ir a la sala, vio que había una persona esperando. Le dijeron: ‘esta es la persona que te va a entrevistar’. Ella dijo: ‘No no, a mi el ‘homeless’ no me entrevista’. Le explicaron que era el tío más importante de la radio en España y accedió. Cuando terminaron, Carey dijo que era la mejor entrevista que le habían hecho en su vida y que nadie más de España la iba a entrevistar si no era Joaquín Luqui”, nos cuenta Merino.

Y es que Luqui era único con los grandes sin olvidar a los pequeños. En este sentido, Luis Merino destaca su faceta de “catalizador de nuevos artistas”. Era un tipo positivo, potenciador, que ayudaba a la gente que empezaba a llegar lo más lejos posible.